Las pechugas de pollo, son unas de las partes más apreciadas de estos animales. Al no presentar huesos, toda la pieza es comestible y admite muchas preparaciones diferentes. Quizás por eso son las más consumidas.
Sin embargo, las pechugas de pollo y pavo también presentan inconvenientes. Muchos consumidores, por ejemplo, las consideran como un pieza seca una vez cocinada. En realidad, sin embargo, no es problema de la misma, ya que es una de las más tiernas y jugosas, sino del método y tiempo de cocinado. Así, si se ajusta éste tiempo al volumen de la carne a cocinar se puede obtener una muy buena preparación. Es una carne con pocas calorías, un 21-22% de proteínas, pocas grasas y poco colesterol. Además con cantidades considerables de hierro, vitamina B3 y niacina, por tanto una carne recomendable para cualquier persona y muy apta para régimenes y dietas de adelgazamiento.